Magnolias vestidas de novia...
Magnolias blancas...
Atravesé Parque Rivadavia con árboles de magnolias blancas;pétalos brillantes,casi de seda.
Nadie me miraba,sólo las lindas magnolias.
Finalmente nos encontramos en la confitería La Plaza,frente al club Italiano.Elegimos una mesa que da al parque con el ingeniero Adriano Yannelli. Llegado de una de las provincias con paisajes más lindos del mundo,Mendoza.
Pedimos café con leche y tostados de pan negro.
En la mesa más próxima una pareja de la tercera edad atentos a la lectura del diario,comían medialunas, especialidad de la confitería. Me hizo suponer se llamarían Ana y Juan José.
A los segundos Juan miraba un partido de fútbol en la pantalla mientras Ana ojeaba la revista de espectáculos,en su cuello lucía un rosario confeccionado en perlas .Juan llevaba puesta una boina acuadrillé, al costado de su mesa el bastón apoyado en un ángulo Sentí estar sentada entre ambas mesas. Iba y venía con mis ojos entre la conversación con Adriano.
No sé.....
Tal vez la ausencia de las voces de mis padres -fallecidos jóvenes aún-, entre la rutina de detalles simples y genuinos .La soledad.Un poco de todo .
No sé...
Ana y Juan partieron tomados del brazo. A paso lento pero seguro rumbo hacia la elegante calle Doblas con edificios de portones amplios, rodeados de jardines interiores .
Con Adriano repasábamos anécdotas de otros viajes suyos por el mundo.Siempre tiene algo nuevo por contar,una aventura por emprender,un negocio por enumerar....
- Adriano ¿seguís con tu proyecto de ir a vivir al Lago Puelo en el sur ? -¿Quién se ocupa de los perritos abandonados ?.....¿Lo del castillo en Praga que deseabas comprar por pocos euros? -
-Gloria,te espero pronto en Mendoza, eres siempre bienvenida. ¿Cuándo vamos a recorrer los pueblos de Francia?.-Llevo tus libros para Sevilla ,me encanta tu estilo y dejá de ser introvertida en temas del corazón...
En la despedida, Adriano me abrazó muy fuerte .Lo necesitaba .
Minutos después volví a caminar por los mismos senderos del Parque en el corazón geográfico de la ciudad de Buenos Aires.
Ante mi total sorpresa las magnolias vestidas de novia en su estado puro me acompañaron despidiéndose de mí, hasta el final del Parque o mejor dicho del bosque con magnolios . Ya casi oscureciendo.
Adrian Dante Risman
ResponderBorrarMe gusta este relato porque transcurre en paisajes conocidos. Se parece mucho a las crónicas , a las que estoy acostumbrado, sólo que tiene un hermoso toque de poesía. Se percibe el deseo de la autora de haber podido llegar a ver viejos y juntos a sus padres. Es transparente en sus sentires. Ah! Y puede que el tal Adriano sea un hombre enamorado. ¡Una historia muy agradable de leer!
Delia Dell'Elce Cometto
ResponderBorrarHermoso relato,en una geografía siempre en mi mente y corazón.
Ana Gallardo
ResponderBorrarGloria es muy agradable esta prosa, atrae la identificación con la familia, un aire de nostalgia que conmueve ,además despierta la necesidad de continuar su lectura,una descripción colorida.Tiene todo el condimento posible,digna de ser alabada, brillante!
Jose Antonio Folk A mi personalmente me parece un relato muy real, como si tu misma lo vivieras. Un abrazo
Comentarios
Mario Olivero
Corazón vidente,tiene usted Escritora , emociona
Adrian Dante Risman
ResponderBorrarMe gusta este relato porque transcurre en paisajes conocidos. Se parece mucho a las crónicas , a las que estoy acostumbrado, sólo que tiene un hermoso toque de poesía. Se percibe el deseo de la autora de haber podido llegar a ver viejos y juntos a sus padres. Es transparente en sus sentires. Ah! Y puede que el tal Adriano sea un hombre enamorado. ¡Una historia muy agradable de leer!
A lo simple, lo enriquece y logra la belleza en su lectura. VALE. José
ResponderBorrar